Cuando la Diócesis fue creada en 1958, sólo existía el templo parroquial alargado y poco adecuado para ser sede episcopal. Por esta razón, Mons. Enrique Pélach y Feliú, segundo obispo de Abancay, en 1971, remodeló el antiguo templo, dándole mejores espacios y apariencia de sede catedralicia, tal como ahora existe, con una arquitectura sobria y original.
Los distintos párrocos han realizado importantes mejoras en la Catedral de Abancay. Destaca el P. Miguel Pedrós Duch, párroco por 19 años, quien reparó y embelleció la torre, renovó la campana principal, y mandó confeccionar hermosos retablos que ahora disfrutamos al visitar nuestro templo mayor.
Sin embargo, lo más valioso de la labor pastoral queda con frecuencia desapercibido. Las miles de misas, de confesiones, bautismos y otros actos pastorales sólo Dios los valora de verdad y quedan en el alma de quienes recibieron tales gracias.
Finalmente, hemos de reconocer que a nuevos tiempos corresponden nuevos retos y estrategias. Los cambios de la era digital son acelerados y profundos, pero también es cierto que el ser humano es capaz de adaptarse y su naturaleza no ha cambiado en su esencia, de modo que los principios de la vida cristiana siguen vigentes.
La Nueva Evangelización precisamente consiste en esto, en aprovechar las oportunidades que nos ofrece el progreso para ponerlas al servicio de los valores eternos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario